Sobre mi – Esti Juango

Siempre estuvo dentro de mi, desde muy pequeña tuve la necesidad de crear cosas con mis manos. Empecé con el punto de cruz que era la labor que mi madre solía hacer. Recuerdo como con 8 años me compró un kit para niños para hacer un bambi.

Luego le siguió la costura. Mi abuela Sagrario vivía rodeada de telas, agujas e hilos. Siempre que iba a su casa tenía un proyecto en sus manos. Recuerdo su costurero, la lámpara que iluminaba sus labores y cómo me enseñaba las ropitas que cosía para el tercer mundo, además de hacernos todo tipo de arreglos a nosotros. Ella me enseñó a utilizar la máquina de coser de las antiguas, las que funcionaban con el pie y sin electricidad. Siempre me contaba cómo había aprendido patronaje por correspondencia en fascículos y durante unas semanas estuve aprendiendo con ella. Ella cosió hasta que sus manos se lo impidieron hasta las 80 y muchos años.

Cuando estaba en la universidad, después de una búsqueda intensa, entre a aprender costura y patronaje con Virginia Garro en la parte vieja de Pamplona. En el taller me evadía de los números y fórmulas de la carrera de ingeniería y disfrutaba con cada aprendizaje y puntada. Mi primera gran obra fue el vestido para mi licenciatura.

De camino al taller, solía pasar por la tienda de lanas de » La Chica de las Lanas» y siempre me picaba el gusanillo de coger las agujas y la lana. Pero estaba centrada en el patronaje y con la carrera no podía abarcar todo.

No sé en qué momento fue exactamente cuando decidí dejar la costura y coger definitivamente las agujas. Siempre pensaba que el punto al ser una labor muy portátil me facilitaría llevármela a donde quisiera y así avanzar. Por el contrario, la costura requería de una mesa de corte y una máquina de coser, para los que necesitaba un tiempo de dedicación exclusivo. Tejo mucho en tiempos “muertos”, de camino en cualquier medio de transporte, en salas de espera, mientras veo la tele (creo que no puedo sólo verla)…

Con el nacimiento de mis dos hijas, Zoe y Nora, el mundo del tejido ha adquirido una nueva faceta. Sus cuerpecitos van creciendo muy rápidamente con ello sus necesidades de ropa. Por otra parte, conforme pasa el tiempo se manifiestan sus gustos por colores, formas, dibujos. Es por ello que ahora también gran parte de mis diseños y creaciones de tejido son para ellas.

El proyecto de Ileradebu nace en el 2021, año en el que comienzo con los diseños propios de prenda, a la vez que continuo ampliando mis conocimientos técnicos en patronaje de prendas, redacción de patrones etc.

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